Carta Abierta

CARTA A CELESTE
Mi entrañable amiga Celeste, no es fácil decir con palabras todo aquello que llevo dentro y que de la manera más clara y sencilla deseo transmitirte, mas aun; el poder ayudarte a comprender ciertos pasajes de nuestras vidas que como amigos hemos llevado; al principio cercano, para luego irnos alejando con el tiempo perdido en un pasado de mentiras, rencor, odio, ira, envidias, para de nuevo reencontrarnos en este presente maravilloso que nos brinda el poder de Dios.
Es seguro amiga mía que la verdadera sanación proviene de hacernos cargo de nuestros propios problemas, no de culpar a otras personas por ello. ¿Pero, cómo podemos sobreponernos a nuestra tendencia de culpar a los demás? El culpar a otros por nuestros problemas es una reacción natural pero inmadura. Tenemos que aprender a comprender a comportarnos con madurez.
A veces los adultos usamos todos los tipos de trucos para evadir la culpa, pero esto, no solo no lleva la curación del mal que tenemos, si no que endurece y esconde a nuestro corazón detrás de las rejas de una cárcel, que nosotros mismos iremos construyendo en el ámbito del tiempo la forma de vida que adoptemos. Para salir de esta cárcel mi amiga tristemente la mayoría de nosotros no podemos hacerlo solos; necesitamos ayuda, y esta es la que yo te ofrezco con todo el amor que siento por ti, y que es hijo del que siento por mi es; amor absoluto, lo sabes bien Celeste.

Te iré desglosando argumentos para que trabajes con esfuerzo tu interior como lo he hecho yo, y que la búsqueda de la felicidad, la paz en tu vida no sea una utopia y una lucha constante en el camino del victimismo inconsciente de la amargura, donde tu familia más cercana está sufriendo y también la que no está tan cercana, que aunque tú no lo veas tan claro, también sufrimos tu estado. En cualquier caso y frase que leas aquí te he de confesar que me coloco en primera persona para que sepas;- y no se te ocurra el pensar que es gratuito, son sentimientos, vivencias, aprendizaje, esfuerzo y sacrificio de un trabajo interior a diario en la búsqueda, según voy escribiendo y sacando palabras y conceptos, intentaré transmitirte amiga mía la evolución que mi vida ha ido tomando para llegar a este momento aquí contigo. Aquí prácticamente encontraras la base de la filosofía de vida que intento ir aprendiendo y practicando en cada día de la oportunidad de existir que Dios me regala sin pedirme nada a cambio más allá del compromiso en el amor así mismo. Seguramente te vas a ver reflejada en el contenido de mi carta, eso quiero que sepas, que con esta intención lo hago, intento que comprendas; como lo hice yo, que no siempre estamos en el camino acertado, debemos hacer desde el amor una vida mejor para nosotros que los que nos rodean perciban esta alegría con hechos. Te pido por favor que te tomes todo lo que expongo con la máxima de las atenciones, pues solo así será posible su efectividad en tu comprensión para la sanación de tu espíritu dolido y cansado. Pronto iré a la isla querida y añorada de La Palma y tendremos la oportunidad de mirarnos a los ojos y así amiga del alma despojar todo tipo de nubarrones y malos tiempos vividos. Comienza una nueva vida y en ella el pasado no vale. Solo tiene valor la voluntad del “ser” que no es otra mas que la del aquí y ahora.                 
A ver amiga del alma, es complicada la vida pero nosotros mismos la vamos complicando aun más, a veces intencionadamente y otras veces sin darnos cuenta, solamente con la simple inercia de la necedad que domina a nuestra obligada necesidad de ir avanzando y creciendo como persona y que pretendemos nos llegue con el mínimo esfuerzo posible. En una de nuestras comunicaciones por teléfono te dije con la voluntad de bien “que es la única que utilizo con todo el mundo” que siempre terminamos hablando de lo mismo. Todo esto relacionado con el pasado, aquellos acontecimientos de hace muchos años o pocos años, ¡que mas da!, es pasado y punto. Lo que quiero o intento decirte de la mejor manera posible y con todos los respetos del mundo por ti y por tus circunstancias personales, es que no puedes ni tu ni nadie soportar, seguir instalada en ese escenario de desgaste emocional que te lleva, una y otra vez a ver la vida, tu vida, de una forma altamente dramática y sin salida para esa situación. Yo amiga Celeste te quiero, pero por mucho que te quiera, no lo haría mejor que el que tú te quisieras, te amaras a ti misma mucho más de lo que veo que lo haces. Nadie puede ayudarnos, “ni los médicos”, si nosotros mismos con nuestro esfuerzo y sufrimiento personal he intimo, no lo hacemos.
 Aprendí en la vida plagada de errores propios, que la solución para salir del atolladero donde estaba metido, “ese agujero negro y feo”. Estaba dentro de mí, ahí me encontré hurgando muy adentro, de frente con la realidad cruel que me había llevado a esa situación de amargura y desolación, viví la ira, la mentira la desesperación, la traición, la soledad. Aprendí entonces que la llave de la recuperación y mejora personal sería posible, “había encontrado la clave y antídoto a mis problemas”, y esta clave era mi yo, mi ego equivocado, este dato nunca antes visto por mí, me estaba indicando con un resplandor de claridad, un obligado cambio de actitud ante la vida, ese era Dios, el que luego más tarde me iba a dar su mano para enseñarme a caminar y andar correctamente en la vida que me toca vivir.
Me decías en uno de tus mensajes de vuelta. Que de tus errores te los a cobrado la vida y que no querías hablar, que ya lo haces con el psicólogo, y que no te arrepientes de algunos de esos errores, porque hace ya años que pasaron, que no te quieres machacar mas la cabeza, he de decirte que esto suena a comodidad y no reconocimiento de lo obvio, dar la espalda a tu mala siembra de años, encima amiga  “no pierdes oportunidad para hablar de ello, de lo que dices, te han hecho sufrir esas gentes que existen en tu vida”, que sabes lo que has hecho mal y que vas a salir cueste lo que cueste, de el estado en el que estas en la actualidad. Yo aplaudo y tienes todo mi apoyo en la búsqueda de esa salida, por eso estoy aquí. Celeste amiga mía, ¿no has pensado que ese puede ser uno de los motivos de mi vuelta? en la vida todo tiene una explicación y el tiempo nos pone a cada uno en el sitio que nos corresponde para bien o para mal. Pero no olvides nunca, que tienes que asumir tus propios errores con tu boca (la palabra) y hacia las personas que los hayas cometido. Esa es la única cierta garantía de que te limpiaras de la energía negativa acumulada que tienes dentro y que no te permite alcanzar la felicidad de tu busca. Es por esto que el anclaje que soportas para según que cosas malas del pasado, hoy no te permite ver más allá de esas circunstancias repetitivas continuamente por ti. Mi querida Celeste, te tienes que dar cuenta que es este, acaso un motivo más que suficiente para que las gentes familia, amigos etc, sean reacias a darte conversación con un dialogo sosegado o acercarse a ti, para evitar lo que ya saben seguro se encontraran. Una batería de quejas argumentadas todas ellas en un pasado que has vivido hace más o menos años, y que sigues viviendo en el presente acentuando tus monólogos solo en lo que te han hecho sufrir, lo que esas gentes ven en los hechos de tu presente; es siempre mas de lo mismo.
 Entiende que con esa actitud las personas se alejen porque cada individuo tiene sus problemas y algunos parecidos o peores que lo que se le supone. La diferencia es que no van en contra de nadie ni de ellos mismos contándolo por doquier. (Asumiendo los problemas en silencio, pero no por eso en soledad, está Dios).
A partir de esta actitud desesperada y decadente todo sentir se vuelca en nuestra contra, la ira y la impaciencia, habitualmente van unidas Celeste, podríamos decir que la ira es el producto de una impaciencia descontrolada y llevada al límite. Como por ejemplo me Viene a la memoria el que ponía el querido  profesor Don Antonio Soler, el nos contó cuando estudiábamos. Aquel de Lucifer, que consideraba que el proceso de evolución del universo, era demasiado lento. Lucifer, sostenía que gastaba demasiado tiempo y energía en el esquema de capacitar en forma tan completa a los mortales ascendentes, sobre los principios de la administración del universo, todo lo que hizo fue para apresurar los planes de Dios y al no conseguirlo, su impaciencia se fue transformando en la rabia que lo llevó a la rebelión.

La ira y la impaciencia no sólo son dañinas para los que deben soportar sus consecuencias, sino que también son terriblemente perjudiciales para nosotros mismos, para nuestra propia evolución como persona, pues a veces, por querer ir más rápido, tomamos atajos equivocados, que nos pueden sacar del verdadero y correcto camino a seguir.
“Jamás en tu ascenso al paraíso amiga Celeste, te ganarás nada intentando impacientemente eludir el designio divino establecido mediante atajos, invenciones personales u otros artificios para facilitar el avance en el camino de la perfección. Porque el, es lento y requiere de constancia, perseverancia y experiencia personal. La ira y la impaciencia tienen diferentes niveles o grados, siendo el mas bajo el mal genio, pero no por eso menos dañino, ya que cuando estas mal humorada no solo crea una desarmonía en el ambiente que te rodea, la familia, los amigos, sino que es una auto agresión en toda regla mi amiga, que además se verá reflejada en tu salud, con la irritación de tu colon, hígado y el aumento de estrés mental y físico.
El grado superlativo de la ira, es cuando convierte a la persona que la siente, en un verdadero animal incontrolado, incapaz de razonar y que lo siega a tal punto, que es incapaz otra vez de darse cuenta de las consecuencias de sus actos. Es parecido a una ciudad derribada y sin muros, la persona con rabia ya no tiene rienda. Cruel es la ira e impetuoso el furor. Las personas iracundas levantan contiendas y las personas furiosas multiplican sus errores. La indignación, contrariamente a la ira, es un enojo controlado y justificado, ante una situación indigna determinada. Es una reacción que demuestra que estamos vivos que nos revelamos contra la injusticia, amenazas o abusos y tomamos acciones concretas para evitarlas.
No debemos de caer en el error estimada Celeste de confundir entre mansedumbre, con la debilidad de carácter. Se puede demostrar el enojo, y desaprobación, sin perder la paz interna, porque ser manso es tener el corazón limpio y la pureza espiritual, esto amiga mía no es una cualidad negativa porque no contiene venganza. La fe espiritual, el equilibrio en cuanto a los valores muy importantes en el visionado de nuestro presente, si, este que tenemos aquí y ahora es el único que vale.
Piensa amiga Celeste que; en el enojo hay auto control sobre la situación que nos molesta, en cambio en la ira, solo es rabia desenfrenada. La impaciencia es un veneno del espíritu, la ira es como una piedra arrojada a un nido de avispas. Las consecuencias de la ira son impredecibles y por lo mismo, malignas.
 
No es saludable amiga el reprimir nuestros enojos en una forma constante, porque la acumulación de ellos, van generando la rabia. Como tampoco es conveniente mi amiga, el tolerar el mal genio o el enfado gratuito de los otros, familias, amigos, compañeros etc, porque casi sin darnos cuenta se van juntando en nuestra mochila, hasta el momento que se rompen las costuras de la misma y explotamos por una niñería, por cualquier cosa entupida que llegue a ser.
La ira Celeste es una manifestación material que representa de manera general, nuestro fracaso de la parte espiritual en la tarea de ganar el control sobre la naturaleza intelectual y física. Esto obedece a un movimiento instintivo pasional, que ciega la inteligencia y la priva de toda objetividad.
La ira, habitualmente es producto del egocentrismo, la persona se siente tan importante, que cree que sólo ella es capaz de tener la razón y por lo mismo no duda en imponerla a cualquier precio, ignorando que, la defensa argumentativa de cualquier posición es inversamente proporcional a la verdad que contiene.
Quien tiene que gritar o demostrar su enojo, incluso a veces con mentiras, para ser escuchado, es porque no tiene mayores argumentos para convencer. Imponerse por la fuerza, más que una victoria, es una derrota que demuestra el poco ascendente que tenemos en las otras personas, familia, amigos etc, porque si amas Celeste la gente, esa gente, se sentirán atraídos a ti y no tendrás dificultad alguna en atraerlos.
Sin embargo, es muy cierto que dos no pelean, si uno no quiere. El mejor escudo ante la ira ajena, es el silencio y la armonía. Silencio, porque contestar a una persona iracunda, solamente se consigue aumentar su rabia, porque su estado, no le permite escuchar razones, por muy loables y certeras que ellas sean. Por eso, hay que dejar que pase la tormenta, que la ira del interlocutor se calme, para dar nuestro parecer, porque el que tarda en airearse es grande de entendimiento, mientras que el que es impaciente de espíritu, enaltece la necedad. La blanda respuesta quita la ira Celeste en cambio, las palabras ásperas hacen subir el furor y ahí en ese punto amiga mía ya se pierde el control del argumento tratado, “deja de existir el lado positivo, sólo vive el negativo, y eso mi niña no interesa a nadie”. Se en lo que te conozco de pequeña y hasta que tu decidiste por voluntad propia marcharte de la casa y rutina diaria, que aquella decisión de juventud te marcó para siempre, fue una decisión muy importante y con alto riesgo de fracaso a pesar del deseo sincero y convencimiento del momento.
El éxito no está garantizado para nadie y en los años jóvenes es donde se siembra de forma individual la cosecha que mas tarde en nuestra madurez vayamos a recoger. (Nadie tiene que ser culpable ni responsable de nuestros aciertos o erratas en nuestras decisiones y forma de ver y vivir la vida, solo nuestra filosofía de entenderla). 
Me dijo un día un formador de mi profesión, que si no estaba contento ni satisfecho de cómo me marchaban las cosas revisara lo que yo estaba dando de mi, que intentara cambiar la filosofía de vida que me había auto impuesto, quizás así se me abrieran nuevos y renovados horizontes de futuro. Y así fue querida amiga, así fue. 
   
Puede que todo esto te tome de sorpresa, pero el fracaso es una ilusión. Nadie fracasa en nada. Todo lo que haces produce un resultado. Tú imagínate. Si estás intentando aprender a atrapar una pelota y alguien te la tira y se te cae, no es que hayas fallado. Sencillamente, se ha producido un resultado. La pregunta real es qué hacer con los resultados que produce. ¿Te vas llorando por haber fallado atrapando la pelota, o dices “Tírame otra” hasta que terminas por atraparlas? El fracaso es un juicio. No es más que una opinión. Procede de tus miedos, que pueden ser eliminados con amor. Amor por ti misma. Amor por lo que haces. Amor por los demás. Amor por tu casa, por el cielo que te observa, por las estrellas que te miran con sus destellos armoniosos, nuestro océano de maravilloso azul, amor por nuestra tierra La Palma. Cuando tienes amor dentro de ti, el miedo no puede sobrevivir. Reflexiona acerca del mensaje que te envío en esta carta de buenas intenciones a lo largo de tus momentos alegres o tristes. En soledad o en compañía. Comparte querida Celeste lo aquí expuesto por esta persona que te quiere de verdad, compártelo con tu familia, con tu psicólogo. Márcate retos verdaderos, vete a por ellos de forma decidida, sin agachar la cabeza más con la fuerza del corazón.
A ti entrañable amiga, a ti que te gusta la música, esa música que oyes en tu interior, urgiéndote a que asumas riesgos y persigas tus sueños esa es tú conexión intuitiva con el propósito que hay en tu corazón desde que naciste. Sé entusiasta en todo lo que hagas. Ten esa pasión, sabiendo que la palabra “entusiasmo” significa literalmente “El Dios interior, la fuerza extraña”.
La pasión que sientes es Dios dentro de ti, que está picoteándote para que te arriesgues y seas la persona que quisieras ser, la que llevas dentro.
Me he dado cuenta amiga Celeste de que los riesgos que se perciben no son para nada tales riesgos, una vez que transciendes tus miedos y dejas que entren en ti el amor y el respeto por ti misma.
  
 Amiga Celeste si tienes que perdonar perdona, el perdón no es un simple mecanismo para liberar de culpa a quien te ofendió, el perdón es un vehiculo para que seas libre de la amargura que dejó esa acción puntual en tu corazón. Yo puedo decidir perdonar a alguien, que no está arrepentido de verdad de haberme dañado, por que mi intención al perdonar, no es que esa persona quede libre de culpa, sino que yo quede libre en mi interior, que yo tenga PAZ, que yo pueda vivir bien, que haya desatado la amarra que me tenía detenido en el puerto.
Es muy importante saber, que el perdón no exime de culpa al ofensor, sino que libera al ofendido. Tu y yo necesitamos decidir perdonar, para ser libres de las heridas del alma.
He escuchado muchas veces la frase: “yo perdono, pero no olvido”, y pensamos seriamente que si no olvidamos, es debido principalmente a que realmente no hemos olvidado, pero esto también es un error, el perdón no implica nunca que olvidemos todo, el perdón no produce amnesia, no es indispensable que olvidemos Celeste para perdonar, puedo perdonar y estar consciente del daño que se me hizo, pero he decidido que ya no me va a afectar nunca más en mi vida.
Mi querida amiga aquí hay un punto muy importante, es que podemos decidir perdonar, tomamos la decisión de ya no traer al presente las cosas pasadas, incluso nos mantenemos firmes en la decisión de no criticar, ni agredir verbalmente ni físicamente a la persona que nos ofendió. Sin embargo mi amiga no podemos decidir dejar de sentir. Si tú quieres de verdad, que se vaya lejos lo que sientes, debes de saber que no depende exclusivamente de ti, (esto lo descubrirás mas adelante del perdón) pero no es imposible dejar de sentir ese mal.
Cuando tú amiga Celeste decidas perdonar de una vez a alguien, es indispensable que lo confieses abiertamente con tu boca, no pienses en el perdón, habla el perdón, no importa que estés sola, quizás estas en casa haciendo las tareas diarias o dando un paseo rutinario con tu perro y pienses: “ si yo necesito perdonar, yo debo perdonar, yo quiero ser libre de la culpa que otra persona me hizo a mi en su momento”, pero que tengas claro Celeste que no es suficiente que tu lo pienses, hay que confesarlo con tu boca, aunque estés sola en un lugar cualquiera, que salga de tu boca libremente, hay amiga querida una marcada diferencia, inmensa, entre pensarlo y hablarlo; con nuestra boca tenemos el poder para la vida y poder para la muerte, poder para atar y el mismo poder para desatar.
¡Confiésalo!, cuando lo hables, siente esa libertad, ese peso extra que se va, tal vez acompañado de lagrimas, tal vez acompañado de tristeza y de llanto, pero finalmente serás un ser libre.
De una forma rotunda acércate a Dios y dile, desde el fondo de tu alma. “Señor, yo quiero y decido perdonar, quítame lo que siento, borra de mi corazón estas heridas, dame un corazón nuevo, te entrego el mío, ven a mi vida ayúdame por favor, llévate de mi este amargo sentimiento que tanto daño me está produciendo y tantos años sufriendo por encontrar una salida digna.
También yo he lastimado, por que no decirlo y reconocerlo, con intención o sin ella, he herido profundamente el alma de algún ser querido: tengo que pedirles perdón. Por lo que recuerdo y por lo que no. Debo decirles perdón por ello. Y entonces dile desde dentro de tu corazón: “yo te lastimé en aquella ocasión, con esto y con esta otra situación, te pido de corazón que me perdones”, luego si la persona lo acepta o no ese no es problema tuyo, tú ya eres libre de ese nudo, el que te tenía amarrado en su corazón. Ni tú ni yo podemos decidir que los demás desaten sus propios nudos.
Mi querida Celeste, el perdón es aquel mecanismo con el cual nuestro corazón puede y tiene la posibilidad de sanar las heridas, para que nuestra alma brille, para que nuestra vida vaya en aumento, para que tú y yo podamos desarrollar este potencial que poseemos y que nadie puede quitarnos ni suplantar jamás, es nuestra luna redondita y su luz.
Recuerda muy claramente que el perdón no es para liberar de culpa al otro, sino para que tú seas libre de las heridas del alma. Espero lo entiendas amiga Celeste.
Desde pequeños estimada amiga esta sociedad nos obliga y enseña a mentir, nos vemos en muchas ocasiones faltando a la verdad a sabiendas de que estamos afirmando falsamente una idea o una imagen distorsionada de nosotros mismos. Pero la mentira tiene las patas cortas, no llega muy lejos; porque los mentirosos tienen que tener ante todo muy buena memoria, si no quieren ser descubiertos.
El que miente mi amiga necesita falsear la verdad para dar una imagen diferente de la que realmente tiene. No está conforme consigo mismo y en lugar de mejorarse interiormente y con autenticidad en los valores de la verdad se oculta tras una máscara o disfraz inconscientemente. Una mentira mí querida Celeste es el comienzo de una cadena de mentiras infinitas que hace que el mentiroso produzca en los demás una imagen de personalidad caótica. La personalidad paranoide es fabuladora porque se siente perseguida y criticada y necesita continuamente reivindicarse.
El miedo a perder la imagen falsa crea mucha tensión y angustia y se pierde mucha energía mintiendo. La mentira tiene la función de fabricar personas y mundos falsos que hasta el mismo individuo que los inventa, se los cree. En la mentira lo peor siempre está por llegar. Una vez que nos instalamos en el hábito de mentir es muy difícil salir de el, porque la confianza de los otros se pierde diciendo una sola mentira y luego para recuperarla se pierden muchos años. Además, se está mintiendo a si mismo convirtiéndose en alguien irreal que no existe.
Hay mentiras familiares, que son las que sostienen a algunas familias, que aunque mientan todos, por lo general igualmente se desmoronan. Recuerda que las patas de la mentira son muy cortas y tarde o temprano salta la liebre.
Siempre se puede cambiar este modo de ser y de actuar en la vida, comenzando por emprender la maravillosa aventura de ser sincero y aprender a valorarse.
El mentiroso cree muy en el fondo que es despreciable y desde esa baja autoestima surgen las mentiras, que en definitiva son inútiles porque la verdad siempre se filtra por algún lado.
El que miente es como un barco que hace agua hasta que se hunde irremediablemente en lo más profundo, a veces perdiendo lo que más quiere.
La persona que quiere cambiar de verdad puede hacerlo sea quien sea, lo importante es querer hacerlo y trabajar para ello, porque querer cambiar es ya haber cambiado. Mí querida Celeste, somos los dueños de nosotros mismos y estamos condenados a elegir todo en esta vida, lo bueno y lo malo. La diferencia estriba en saberse capaz de avanzar en los buenos valores que tenemos al alcance de cada uno de nosotros y aplicarlos. 
Mi estimada Celeste, la persona  madura  se da cuenta de que sus problemas le pertenecen a ella y que solo hay dos personas que pueden ayudar. La primera es ella misma y la segunda ella misma repetida. Como resultado, la mejor terapia y el mejor modo de resolver los problemas, es aprendiendo a decir “perdón” a un nivel más profundo. Cuando perdonamos sin condiciones y de una forma autentica o cuando pedimos perdón de igual forma por las cosas que hemos hecho o dejado de hacer, estamos Celeste dando un primer paso, “enorme paso” para dejar el comportamiento inmaduro de culpar a los demás. Cuando confesamos esto no podemos culpar a otros; admitimos nuestras faltas y se las presentamos a nuestro Dios. Quizás sea cierto que cometemos pecados debido a emociones confusas o por circunstancias que están fuera de nuestro control. Todas nuestras acciones y decisiones surgen del complejo estado de nuestro corazón. Nuestro Dios lo sabe y comprende esto.
Querida Celeste tenemos que hacernos cargo de nuestros propios problemas y traerlos ante la presencia de Dios para pedirle ayuda. Cuando hacemos esto, la sanación de nuestra alma es poderosa y real, llega hasta las raíces de nuestros pecados, nos fortalece para hacer lo que debemos hacer, y llega a aquellas personas que han pecado contra nosotros. Es lindo, humilde, es simple y es muy eficiente ejercer el ejercicio de la sinceridad ante la vida, empiezas a respetarte a ti misma, por lo tanto te respetaran.
Aquí mi amiga no hay cabida alguna para las envidias, puesto que soy consciente de que en la actualidad tengo lo que tengo por que es lo que he conseguido con mi lucha. Si quiero obtener algo mas en esta vida tendré que luchar en otra dirección para conseguirlo, llegaré con mi lección bien aprendida a aprobar el próximo curso y ser un alumno mas aventajado por mi propio esfuerzo y valentía ante los reveses del ritmo de vida que elegí vivir. Debemos de recuperar lo obvio Celeste. No se le da tanta importancia a la vida hasta que la vemos amenazada. Todo el mundo sabe que tiene que morir algún día, pero casi nadie se lo cree. Pero en cambio mi amiga, las personas que si desarrollaron una conciencia de fragilidad y de mortalidad, llegan a esa lucidez que se produce cuando asumimos que llevamos en el bolsillo una papeleta para morir en cualquier momento y en vez de acobardarnos, decidimos tirarnos a la piscina de la existencia. Cada mañana intento levantarme sin pensar que día voy a tener, sino que día voy a crear. Así amiga Celeste es como construyo mi vida día a día. Te doy una pequeña receta del universo descubierta hace siglos. Si pensamos que este humilde reflejo nos propicia una existencia mas agradable, llegaremos a la conclusión de que, la caricia y la palabra intercambiada, en los momentos revelantes de nuestra existencia tienen que ver con la conexión con otros seres humanos  antes que con el poder, la fama  o el dinero. Sobre todo Celeste, para desarrollar emociones positivas: la conciencia, el coraje, la rectitud, la ternura, el perdón, la capacidad de experimentar y aprender de los errores, la gratitud, el afecto y tantos otros detalles.
Ser pesimista es un chollo: solo tienes que sentarte, levantar una ceja y maldecir a quien te apetezca. Pero en cambio difícil es y mucho trabajo interior cuesta el ser optimista. Ver la vida desde otro punto de vista, desde otra perspectiva.
Las cosas buenas de la vida están en la responsabilidad y en el afecto: si te prestaron, devuelve; si te dieron, agradece; si abriste, cierra: si estropeaste, repara; y sobre todo, lucha por la dignidad del otro, porque amiga Celeste también esa es tu dignidad.

El mecanismo fundamental de construcción del ser humano es amar y ser amado, la conciencia de vivir es entender que la vida es una gran oportunidad, siendo así, quizás podamos hacer algo por mejorar esa neurosis, practica el optimismo y la autoconciencia, te recuerdo mi querida Celeste que la vida es lo que hacemos con ella y que la resignación es un suicidio cotidiano.  Por lo tanto deja que tu enorme corazón esté dominado por el amor, que el espíritu guía, pueda con poca dificultad, librarte de la tendencia a dejarte llevar por esas explosiones de ira animal y confusión continuada.
No tengas miedo por este asunto de enfrentarte al pasado a adaptarte a una nueva situación creada por las nuevas formulas descubiertas para salir del agujero negro y feo de tantos años. Las personas que te quisieron te siguen queriendo y están o estamos, esperando tu nueva vida como agua de mayo para compartir todo lo mágico y hermoso que ofrece el estar vivos; que con la que está cayendo Celeste no es poco. Descúbrete por dentro y trae nueva cosecha a tu existencia. Trabaja dentro de ti y obtendrás los resultados a la medida de lo que seas capaz de trabajar.
Mi querida y adorable amiga del alma; Celeste, todo lo mejor para ti y tu presente futuro. Que Dios te bendiga y proteja por siempre. Te quiero.
                                               Arturo.   

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