jueves, 30 de abril de 2026

PRESENTACIÓN "ERA SEMILLA" EN VILLA DE MAZO



 
 
El pasado 24 de abril tuvo lugar la presentación de mi primer libro, Era Semilla, publicado por la editorial Letra Minúscula. El acto se celebró en la Asociación La Unión de la Villa de Mazo, organizadora del evento, con la colaboración del Ayuntamiento de la Villa de Mazo.

Para mí, fue un verdadero honor ver materializada una responsabilidad tan grande y tan profundamente sentida. Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a todas y cada una de las personas que acudieron y me acompañaron desde el primer momento. Sentí una calidez especial y un respeto profundo por parte de todos los asistentes que allí se dieron cita.

Jamás habría imaginado una presentación tan llena de belleza y emoción. Compartir mi poemario y mis relatos —nacidos de mis propias vivencias y experiencias de vida— en un ambiente así fue algo que difícilmente podré olvidar.

Además, tuve el privilegio de contar en primera fila con la presencia de mi padre, ese hombre admirable que siempre ha podido con todo y que representa para mí un ejemplo constante. Su mirada, su apoyo y su compañía hicieron este momento aún más significativo.

Gracias a todas las personas que estuvieron presentes, mujeres y hombres que vivieron conmigo, en primera persona, la emoción de este recorrido vital. Gracias por sus palabras, por su cariño, por su apoyo y por desearme siempre lo mejor. Es extraordinario comprobar cuánto afecto puede recibirse en un solo instante.

Quiero finalizar expresando mi agradecimiento más profundo a don Bernardo Pérez García y a toda la Junta Directiva de la Asociación La Unión, por abrirme sus puertas y hacer posible este encuentro.

Asimismo, mi gratitud al señor alcalde, don Idafe Hernández Rodríguez, y a todo su equipo de gobierno, por brindarme la oportunidad y el apoyo necesarios para llevar a cabo un acto que será inolvidable para mí.

Gracias también a don Adolfo Rodríguez González por sus palabras, y por la emotiva recitación del poema Esa Chispa, a la que supo dar el ritmo y la sensibilidad justos para llegar al alma.

Y, por supuesto, a mis padres, Carmen y Arturo, por darme la vida: sin ustedes, nada de esto sería posible.

Gracias a todos ustedes… por estar, por escuchar y por sentir.
Esto no es solo mío… también es de ustedes.

Hasta siempre.

A.Y 

*Aquí el enlace a la entrevista que me realizó el Sr. Vicente Hernández en 7.7radio La Palma el día 24 de abril 2026 

  ENTREVISTA 7.7RADIO

 

 

 

martes, 31 de marzo de 2026

Reflexión Profesional Inmobiliaria

 

Arturo Yanes

Más cantidad no es más profesionalidad: una reflexión desde más de 30 años de experiencia inmobiliaria

Después de más de treinta años ininterrumpidos en el mercado inmobiliario, con más de 2.500 operaciones cerradas con éxito y habiendo atravesado varias de las crisis más duras que ha vivido el sector, considero que tengo la responsabilidad de expresar una reflexión crítica sobre la situación actual de la profesión. No hablo desde la teoría ni desde la improvisación, sino desde la experiencia real, sostenida en el tiempo, en mercados expansivos y en mercados profundamente adversos.

El sector inmobiliario vive hoy una paradoja evidente: nunca han existido tantas franquicias y agencias como en la actualidad, y sin embargo, la percepción social de la profesión no ha mejorado en la misma proporción. La facilidad para abrir una agencia y la expansión masiva de modelos de franquicia han generado una sobre-saturación del mercado. El problema no es la competencia —la competencia profesional eleva el nivel—, sino la falta de preparación, de formación rigurosa y, en demasiados casos, de ética y lealtad hacia la profesión.

Gestionamos el patrimonio más importante de las personas: su vivienda. Sin embargo, una parte del sector opera sin la preparación jurídica, fiscal y técnica adecuada. Se captan inmuebles con valoraciones irreales para ganar exclusivas, se prioriza la comisión inmediata frente al asesoramiento honesto y se generan expectativas que luego perjudican tanto a propietarios como a compradores. Estas prácticas no solo dañan al consumidor; erosionan la credibilidad de todos los profesionales que trabajamos con rigor y vocación de servicio.

He vivido ciclos de expansión desmedida y también crisis profundas que pusieron a prueba la solidez de las empresas y la ética de quienes las dirigían. En los momentos difíciles es cuando se distingue al profesional comprometido del oportunista. Y es precisamente en esos contextos donde el sector demostró su fragilidad estructural: falta de regulación homogénea, ausencia de estándares obligatorios de formación y una representación excesivamente fragmentada.

Existen numerosas asociaciones inmobiliarias, cada una con su propia estructura y discurso, pero sin una estrategia común verdaderamente transformadora. Sobran siglas y faltan iniciativas potentes, reales y valientes que impulsen un cambio profundo. Necesitamos menos dispersión y más unión. Unir la fuerza del sector no significa uniformidad, sino coordinación y visión compartida.

Es imprescindible establecer requisitos claros de acceso a la profesión, formación continua obligatoria, códigos deontológicos efectivos y mecanismos reales de supervisión y sanción de malas prácticas. Solo así podremos garantizar la protección del consumidor y dignificar verdaderamente la profesión.

Después de tres décadas de ejercicio continuo, puedo afirmar que el inmobiliario es una profesión noble cuando se ejerce con preparación, ética y responsabilidad. Pero para progresar con garantías, tanto para los profesionales como para la clientela, debemos priorizar la calidad frente a la cantidad, la cooperación frente al individualismo y la profesionalización frente a la improvisación.

El futuro del sector no depende de tener más oficinas abiertas, sino de tener mejores profesionales unidos bajo principios sólidos. Solo así podremos recuperar y fortalecer la confianza que la sociedad deposita en nosotros.

 

Saludos. A.Y 

 

viernes, 27 de febrero de 2026

El color después de las espinas

 

El color de la Rosa es Vida

El color de la vida,
después de las espinas,
es más intenso,
más verdadero,
más nuestro.

Cuando el sol se alza radiante
y cuando el día amanece oscuro,
la vida —caprichosa y valiente—
sigue siendo maravillosa.

No hay nada como respirar
el aire perfumado de la rosa en primavera,
dejar que su aroma nos recuerde
que incluso lo frágil
sabe defender su belleza. 

Degustar los sabores que dejan huella,
que se quedan tatuados en el paladar
como memorias dulces
de instantes que no volverán,
pero que fueron eternos.

Y cruzar, al fin,
la puerta que un día estuvo cerrada
“porque sí”,
porque no era el momento,
porque antes había que aprender
a florecer entre espinas.

La vida es un lujo silencioso,
un regalo envuelto en días comunes
que brillan cuando sabemos mirarlos.

No hay que desaprovecharla.

Estar vivo,
respirar,
sentir el pulso bajo la piel,
es motivo suficiente
para agradecer
cada amanecer. 🌹

A.Y 

viernes, 30 de enero de 2026

El Camino Sigue

 

Desde La faya, Villa de Mazo
 

Quiero terminar este mes con un relato de alegría, de ganas de vivir, de la belleza que hay en experimentar cada día. En conocer personas nuevas, con distintos caracteres y formas de pensar. Me encanta la gente que, aun pensando diferente, sabe respetar a quienes no ven el mundo como ellos.

Doy gracias a la vida por permitirme el lujo de sentir amor: por mí, por mi gente, por la humanidad. Incluso cuando esta parece cada día más viciada por la desinformación, los bulos y un capitalismo que, en mi opinión, todo lo devora y todo lo destruye para la mayoría, mientras solo unos pocos miles se benefician de ello. Quizá algún día este modelo se agote y pasemos a otra forma de vivir, más justa y mejor para todo el planeta.

He descubierto también que existen personas que creen ser felices únicamente al verte roto o destruido. No saben que, desde su ignorancia y ruindad, la vida termina sorprendiendo. Y cuando eso ocurre, ya no hay marcha atrás. Es el camino del mentiroso, de quien vive sin escrúpulos ni principios.

Mientras tanto, yo seguiré erre que erre, envuelto en la esperanza de ser cada día un poquito mejor persona.

Gracias a todos los que me ayudáis a crear y a creer.
Gracias de corazón.