viernes, 25 de septiembre de 2020

El cuento de la lechera

"Cada día la naturaleza nos muestra el camino, aprende"

“Érase una vez una joven lechera que llevaba un cubo de leche en la cabeza, camino al mercado para venderla. Durante el camino, la soñadora joven iba imaginando lo que podría lograr conseguir con la leche. Pensó que en primer lugar y con el dinero de la venta compraría un canasto de huevos, los cuales una vez eclosionaran le permitiría montar una pequeña granja de pollos. Una vez estos crecieran podría venderlos, lo que le daría dinero para comprarse un lechón.

Una vez este creciera la venta del animal bastaría para comprarse una ternera, con la leche de la cual seguiría obteniendo beneficios y a su vez podría tener terneros. Sin embargo, mientras iba pensando todas estas cosas la joven tropezó, lo que provocó que el cántaro cayera el suelo y se rompiera. Y con él, sus expectativas hacia lo que podría haber hecho con ella.”

"Afrontar el presente sin ataduras, todos somos vulnerables"

Este cuento, que cuenta con versiones de Esopo y La Fontaine (siendo este último el que he reflejado), nos enseña la necesidad de vivir en el presente y que a pesar de que soñar es necesario también debemos tener en cuenta que ello no basta para lograr nuestros propósitos. Inicialmente, es una pequeña historia que nos avisa de tener cuidado con que la ambición no nos haga perder el sentido.

Asimismo, en algunas adaptaciones se incluye también un diálogo posterior entre la lechera y su madre, quien le cuenta que gracias a tener fantasías parecidas pudo lograr montar una granja: en este caso es una reflexión de que necesitamos soñar y ambicionar, pero cuidando lo que hacemos para llegar a cumplir los objetivos, además de no rendirnos ante el primer tropiezo u obstáculo. 

"Por favor"

Como sabéis estamos pasando por unos momentos muy delicados que se traslada a todos los niveles (no solo la salud) lo social me preocupa especialmente, sí,  y lo que veo es que mucha gente no está a la altura de las circunstancias que acontecen ahora. Amén del futuro que está por llegar. NO sean malos, ingenuos o negacionistas de la realidad y colaboren en la misma dirección que nos indican los expertos Sanitarios para superar entre todos las dificultades y ataduras que estamos sufriendo,  yo ya lo hago y no me quejo.

"Mantener la puerta de la ilusión siempre abierta"

AY.

 

 

martes, 25 de agosto de 2020

𝐒𝐈 𝐍𝐎 𝐐𝐔𝐈𝐄𝐑𝐄 𝐕𝐄𝐑, 𝐍𝐎 𝐋𝐄 𝐄𝐍𝐂𝐈𝐄𝐍𝐃𝐀𝐒 𝐋𝐀 𝐋𝐔𝐙…


 “Si no quiere ver,

no le enciendas la luz,

dañarás sus ojos.

Si no quiere escuchar,

no levantes la voz,

lastimarás su conciencia.

Si no quiere caminar,

no proporciones apoyo,

sangrarán sus pasos.

Su despertar no es tuyo,

es exclusivamente suyo.

Si en algún momento hiciste

de su dolor tu dolor, suelta,

no te pertenece.

Sé amorosamente fraternal,

silenciosamente paciente,

amigablemente distante.

No te pierdas en ello.

Re-encuéntrate y alégrate,

porque tú sigues siendo tú.”

 

 Respetemos el camino de cada ser humano, no todo el mundo está dispuesto a ver más allá.